Cuidado con la tentación de conocimiento abundante.
Hoy en día desarrollar un emprendimiento es como si fueras a construir tu casa o un edificio y te dieran acceso de por vida a un gran almacén de ferretería y decoración, una tarjeta de crédito ilimitada y un carrito de compras para cargar lo que necesitas. Ten en cuenta lo más importante en tu emprendimiento.
¿Por qué hago esta analogía?
Compartes conmigo que hoy la información, el conocimiento y las herramientas están tan a la mano, son tan abundantes y se ven tan relevantes que nos vemos invitados a querer aprovecharlas. Pues mucho cuidado!
Recuerda que estás en tu proceso de emprendimiento o consolidación de la empresa, es probable que a tu carrito de compras no le quepa todo lo que quieres y además, por antojados metemos cosas que ni siquiera necesitamos en el momento.
Puede que cuando salgas de almacén o gran tienda ni siquiera tienes el carro para llevar todo lo que compraste, pues apenas estás iniciando y recuerdas que por el momento vas en bicicleta.
Si te descuidas y te dejas llevar por esta realidad, es probable que te la pases de compras y olvides lo esencial, lo más importante para tu emprendimiento.
Pero esto es muy bueno, es genial. Pero te diré:¿Qué es lo esencial o importante?
LOS CLIENTES Y LAS VENTAS.
Mientras estabas de shopping descuidaste una llamada, un mensaje de un cliente, enviar un pedido o una propuesta.
Puede ser muy fuerte lo que te diré, pero si te pones a PARECER en lugar de SER puedes perder tu esencia y finalmente, cuando llegue el momento de demostrar quien eres ojalá te hayas preparado para alcanzar y llenar las expectativas que construiste.
Recuerda que lo más importante una vez identificas cual es la oferta de valor de tus productos o servicios es HACER QUE ESE VALOR LLEGUE A TUS CLIENTES.
Esto es ofrecerlo, mostrarlo, hacer demostraciones, venderlo, mover tu caja registradora dando la solución y llenando las expectativas de tus clientes.
En la medida que esto se va consiguiendo, la misma dinámica del negocio te llevará a requerir ir de compras, de hecho, ya la puedes hacer con más tiempo, con tu propio presupuesto, pues la tarjeta de crédito ilimitada de la introducción no existe, puedes planear mejor esta actividad.
Ahora vas con tu colaborador, evalúan juntos si hacen compran un curso de marketing, si implementan la plataforma de CRM, si hacen branding en la empresa para mejorar el entorno con el equipo de trabajo, si inician la certificación de calidad, etc.
Hay cosas que son normativas y si o si hay que hacerlas, como: llevar las cuentas, declarar los impuestos, entre otras. Otras actividades son básicas, puede ser: tener presencia en los canales donde están tus clientes, hacer marketing, tener tu imagen de marca.
Conclusión:
Lo que quiero finalmente concluir e invitarte con este artículo es que NO OLVIDES LO MÁS IMPORTANTE PARA TU EMPRENDIMIENTO y lo consolido en estos puntos:
- Saber para qué haces lo que haces. Es decir, tener claro tu propósito de negocio.
- Tener claro tu producto o servicio. Y especialmente, la oferta de valor que este entrega a tus cliente.
- Ofrecer y exponer tu producto al mercado, a tus clientes.
- Vender. Aprender de cada venta, de cada cliente, escuchar a tus clientes para saber por qué te compran y repetir esa experiencia desde lo que eres como marca.
Siempre sabrás que vas bien cuando con tus productos o servicios llegas y ayudas a más y más personas. Lo demás lo construyes y llega por añadidura.
Inspiración: Mateo 23, 23-26

Andrés, todo el artículo está muy completo, en el proceso q nos lleva finalmente a las ventas. Pero, lo q más me llamó la atención, fue lo de » Por estar APARENTANDO! ( haciendo gastos innecesarios) , cuando las compras se deben hacer cuando el proceso nos lo vaya pidiendo. Y no anticipadamente. Yo, por lo menos, no soy amiga de las tarjetas de crédito, en lo personal, siempre he preferido ahorrar, y cuando ya tenga el dinero completo, ahí. Si, realizar la compra! Ese es el SER de mí forma de trabajo y de mí vida en general.
La compra me refiero, a adquirir lo que mí labor vaya pidiendo. «No me gusta endeudarme». Pero, tampoco estoy encontra, de q si es estrictamente necesario las personas lo hagan en sus empresas, siempre y cuando lo hagan con Sabiduría.
Los créditos definitivamente han sido el dolor de cabeza de muchas personas, sin embargo, no es por el crédito en sí, más bien por el desorden en las finanzas que las personas tienen, ya sea en su vida personal o en empresa.
Una tarjeta de crédito te puede permitir disfrutar de algo de manera inmediata, puede ser incluso algo que está a un valor promocional. Esto debe ir acompañado de un orden en tus ingresos y gastos, en los cuales ya tienes presupuesto para este tipo de cosas. Considero que es una buena forma de manejar una tarjeta de crédito para gastos de disfrutar.
Mucho mejor si el crédito lo usas para apalancarte, es decir, con el dinero del crédito produces para pagar este (capital e intereses) y además te deja ganancias extra.
Yo por ejemplo organizo mis finanzas personales siguiendo las recomendaciones del libro Los secretos de la mente millonaria: Como Dominar el Juego Interior de A Riqueza
Andrés, yo soy muy organizada con mis finanzas, tanto! Que nunca me he permitido tener una tarjeta de crédito, por evitar deudas. Pero, me dejaste la inquietud, por lo de la parte promocional. Y por de apalancarse, en mí caso, para adquirir bienes.
Y me quedó claro, no es en sí! Por el crédito, es por el desorden de uso uso! .
A propósito ése libro lo tengo en mí biblioteca, y la verdad, no lo he leído! Lo estaré revisando! Gracias, por la recomendación.